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productos con gluten

Cada vez es mayor el número de personas con alguna intolerancia alimentaria. De hecho, el propio cuerpo suele mostrar síntomas que nos hacen evitar ciertos alimentos antes incluso de someternos a algún test de intolerancia alimentaria que nos indique si somos alérgicos a algún tipo de comida.

Uno de los más habituales es la celiaquía, una enfermedad de la que se estima que en España haya más de 400.000 personas afectadas aunque poco más de 120.000 han sido realmente diagnosticadas.

Intolerancia al gluten

productos sin gluten

La enfermedad celíaca es una intolerancia que se produce al comer gluten, un conjunto de proteínas que se encuentran en la harina de diversos cereales, fundamentalmente el trigo, el centeno, la cebada y la avena, o cualquiera de sus variedades (espelta, kamut, …).

La ingesta de gluten provoca una inflamación en el intestino delgado y un daño a la mucosa que lo recubre que impide la absorción de componentes importantes de los alimentos. Por lo tanto, su tratamiento consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten durante toda la vida.

La manera en la que se manifiesta esta intolerancia es muy diferente dependiendo de la edad ya que no existe un patrón común que encaje con todos los pacientes.

Sin embargo, en la siguiente tabla tienes los síntomas más habituales y los signos que te pueden poner sobre la pista para saber si eres o no celíaco:

tabla con los síntomas de la celiaquía

Si quieres asegurarte de que no tienes ningún problema, Herboristería Zenit te ofrece un Test de Intolerancia Alimentaria que te permitirá conocer los alimentos a los que tienes intolerancia o principio de intolerancia y los alimentos que no digieres correctamente. Este Test analiza 260 alimentos agrupados en familias, tales como legumbres, frutas, lácteos, pólenes, aditivos alimentarios (aprobados por la UE) y colorantes.

Con los resultados, si aparecen síntomas de celiaquía, deberías pasar a otro estadio que requiere de una biopsia y otros análisis para confirmar la enfermedad. De hecho, se suele tardar ocho años de media en diagnosticar la enfermedad.