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Sidrería Barkaiztegi: para disfrutar de la sidra y su ambiente todo el añoHablar de sidrerías es hablar de Euskadi. Nadie duda de que Euskadi es un tesoro gastronómico y el sagardo es, sin duda, una de sus joyas. Aunque hoy en día podemos encontrar sagardotegis por todo el territorio vasco, la mayor concentración se encuentra en Donostialdea, sobre todo en las inmediaciones de las localidades de Astigarraga, Hernani, Urnieta y Usúrbil. Ya lo venía diciendo Fernán González en el siglo XIII, “Don Lope el vizcaíno, rico de manzana, pobre de pan y vino”. Si nuestro gran vino lo encontramos en el sur, en la Rioja Alavesa, nuestro gran sagardo lo encontramos en el norte.

 Hernani, cuna de la sidra

Para conocer el origen de las sagardotegis tenemos que conocer la propia historia del sagardo, que se remonta al año 1.000 de nuestra era. La primera referencia la encontramos en Hernani: “Damos y ofrecemos en los términos de Hernani a la orilla del mar un Monasterio que se dice llamar San Sebastian con las tierras, manzanales, pesqueras marítimas etc”. A partir de ahí las referencias a las plantaciones de manzanas son innumerables.

Originalmente el Sagar-ardoa o vino de manzana se producía para consumo propio o local. Más tarde la tradición del Txotx fue evolucionando a lo largo del siglo XX. Gipuzkoa fue la única provincia que mantuvo, en cierto modo, la producción original de sidra tras el paréntesis dela guerra civil y la postguerra; dado que en aquella época más valía comer una manzana que producir sidra de ella. Fue ya a finales del siglo pasado cuando la Diputación de Gipuzkoa fomentó la plantación de manzanos para recuperar la centenaria tradición.

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Sidra, tortilla de bacalao y chuletón

Hoy en día hablamos de una producción de 10 millones de litros anuales. Aun así la sidra de Euskadi se toma en una determinada estación. La temporada comienza oficialmente el 19 de enero y se alarga hasta finales de mayo. De todas formas el consumo suele extenderse a todo el año en barrica de metal o en botella de cristal.

Tanto el turista de fuera como el consumidor local busca en las sidrerías una forma diferente de degustar la gastronomía euskaldun. La tortilla de bacalao o el chuletón de kilo y medio no serían nada sin la degustación de la sidra. El simple acto de acercarte a las barrica y esperar tu turno para llenar tu vaso con un par de dedos de sidra ya es todo un atractivo y si además lo acompañas con un suculento menú de sidrería como el que te hemos preparado ya para que quieres más ¿te apetece? ¡TXOOOTX!

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