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enoturismo en Estella

Una de las mejores razones para viajar, además de conocer las particularidades geográficas de cada zona, es conocer su gastronomía y sus caldos. Es algo habitual que, además de visitar los monumentos destacados o pasear por las calles de pueblos y ciudades aprovechemos las paradas para degustar los platos y vinos típicos.

Sin embargo, desde hace unos años se están popularizando unos paquetes de viajes especiales cuyo objetivo principal es conocer de primera mano los productos gastronómicos del lugar. Un viaje a Estella, por ejemplo, es la excusa ideal para visitar alguna de las bodegas de la zona como la Bodega Pago de Larrainzar.

Es lo que se conoce comúnmente como enoturismo, es decir, un turismo centrado en apreciar la riqueza vitivinícola de una determinada zona.

Enoturismo y turismo gastronómico, tendencias en la industria de los viajes

El turismo basado en la gastronomía ya es una de las tendencias dominantes según los principales agentes del sector viajes. De hecho, desde el año 2009 se celebra el Día europeo del enoturismo con el fin de “conseguir una difusión internacional del turismo del vino de manera simultánea en todos los países europeos, favoreciendo así una homogeneización de los estándares de calidad de las diferentes rutas del vino europeo”, según la Asociación Recevin que agrupa a 800 ciudades europeas del vino.

Esta jornada se celebra siempre el segundo domingo de noviembre por lo que la 7ª edición del Día europeo del vino será el próximo 8 de noviembre.

Mientras tanto, si te ha entrado el gusanillo de hacer una escapada, te proponemos una estancia para 2 personas en el Hotel Tximista de Estella que incluye la visita a la Bodega Pago de Larrainzar. ¡Nunca es tarde para empezar a practicar el enoturismo!